
Había un poeta que no tenía nombre de poeta. Lo decía Francisco Umbral en el prólogo de Poemas niños, editado por el propio autor. Lo único que sé de Julián Sánchez García son sus versos plasmados en su primer (y quizá último) libro; lo único que me gustaría saber es si seguirá escribiendo...
A María del Mar
Nadando andando
sobre el mar azur
resulta la luna
un plato de plata
donde cenamos
sopa de estrellas
los argonautas.
a Lola
Este camino que me lleva no sé dónde
rigurosamente
vigilado por los álamos rubios de la tarde,
pasa por ti.
Mi rompeolas,
tu boca.
Bañarme en tu sonrisa de mar abierto
y practicar actividades submarinas
hasta ahogarme.
No.
Resucítame de entre los muertos
con besos de sangre;
porque tus besos son olas,
Lola.
a Rosi o Virginia
Mirar es preguntar,
hacer preguntas.
Pero tus ojos son verdes
y tu mirada azul.
Y en el rosa de dos pétalos -tus labios-
vaciaré el rojo de mis venas.
Entonces será el diálogo.
(Más abajo todavía).






