viernes, 5 de septiembre de 2008

Cidade


Fernando contempla Lisboa desde todos los rincones. Ya se la sabe de memoria, porque las ciudades se aprenden, no sólo se miran o se recorren.


A ti quisiera yo ponerte nombre;

te pondría un nombre de ciudad

un nombre de país en donde no se hablase lengua alguna;

te pondría un nombre que pudiera habitarse y no decirse...


Te pondría Lisboa.